Hoy a las 12.15 horas saldremos al atrio a hacernos oír, es la primera acción reivindicativa de las muchas que vendrán si la empresa no cambia de actitud. Después de sucesivas reuniones marcadas por la cerrazón y la negativa a atender nuestras reivindicaciones, solo queda un camino: la unidad y la movilización. El problema ha pasado a ser de falta de respeto hacia la plantilla y quienes la representan.
Tras varias reuniones con la dirección salimos profundamente decepcionados y enormemente indignados. Hemos presentado argumentos, alternativas, datos y propuestas razonables, pero no hemos encontrado una voluntad real de avanzar ni acordar.
Cuando el diálogo se convierte en un mero trámite y la negociación en un simple anuncio de imposiciones, el problema deja de ser una medida concreta. El problema pasa a ser la falta de respeto hacia la plantilla y hacia quienes la representan.
Una vez más, pretenden colocarnos ante una falsa elección: renunciar a unos derechos para conservar otros. Como si tuviéramos que decidir qué brazo queremos que nos corten. La respuesta es sencilla: ninguno. Porque nuestros derechos no son intercambiables ni pueden negociarse bajo presión.
Por ello, desde CCOO vamos a impulsar las acciones reivindicativas que sean necesarias. ¡Y la primera empieza hoy! A las 12.15 horas saldremos al atrio a hacernos oír.
Otras llegarán cuando corresponda, pero todas tendrán el mismo objetivo: demostrar que la plantilla está unida y no está dispuesta a renunciar a los derechos que tanto costó conseguir.
Que nadie se equivoque. No estamos únicamente ante una discusión sobre unos días de vacaciones. Estamos ante una forma de entender las relaciones laborales en la que siempre se pide esfuerzo a quienes generan la riqueza y nunca a quienes toman las decisiones. Y hasta aquí hemos llegado.
Llamamiento a la unidad sindical
Por último, hacemos un llamamiento a nuestros compañeros y compañeras de UGT y SIE para que se sumen a esta respuesta colectiva. La plantilla espera unidad sindical ante decisiones que afectan por igual al conjunto de la plantilla. Es el momento de que todos estemos a la altura de las circunstancias. Porque, cuando llegue el momento de hacer balance, la plantilla recordará quién estuvo defendiendo sus derechos y quién decidió no sumarse a su defensa.
Ahora más que nunca: unidad, participación y movilización. Porque los derechos se defienden. Y porque nadie los defenderá por nosotros.